
La función docente se halla en continua evolución. Los nuevos roles que se proponen desde la reflexión y el análisis pedagógico está determinado por la evolución de los sistemas educativos, que desarrollan reformas en la enseñanza para adaptarse a la sociedad actual. Estas reformas implican nuevas tareas, especializaciones y competencias de los docentes. Son muchos los factores de cambio que inciden en la necesidad de cambio de la función docente. Entre ellos la explosión escolar, la irrupción de los medios de comunicación, la acelerada evolución de la sociedad, los avances científicos y tecnológicos y las nuevas corrientes pedagógicas. La educación es considerada como la principal inversión de futuro. Por ello se han ampliado (en algunos países) la escolaridad obligatoria, además, se han diversificado los niveles y ha aumentado la exigencia de especialidades y especialistas; y se ha ido prestando una atención cada vez más creciente a la formación profesional para disponer de unos técnicos de los que existe una gran demanda en el mercado de trabajo.
A todo esto debemos sumarle el incremento en los últimos años de inmigración en nuestro país, lo que supone una mayor interculturalidad en la que no son sólo ellos quienes deberán adaptarse, sino también los profesores y alumnos, y lo harán mediante facilidad de idiomas, culturas, valores, e integración social.
Es importante utilizar diferentes situaciones de aprendizajes. Parte importante del esfuerzo del profesorado se tiene que centrar en la dinámica del aula, facilitando la comunicación, la atención, la discusión y la capacidad de sugerir propuestas y alternativas, desarrollando ejemplos y casos para entender y clarificar los temas y cualquier otra cuestión del proceso didáctico.
El docente debe provocar procesos de aprendizajes interesantes para los alumnos, por supuesto, según el nivel educativo, estas acciones se desarrollarán con diferente amplitud e intensidad y con matices que sólo el docente, conocedor de sus alumnos, puede producir.
La actividad del educador no se puede regir por la rutina, la simple imitación de teorías, estrategias y técnicas que otros han elaborado o empleado, sino que, debe tener su propia concepción. La investigación y la reflexión sobre su propia práctica es lo que ha de impulsar su mejora profesional, y esta será la clave junto con otros factores que poseerá el alumno, del éxito escolar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario